En 2002, 8 organizaciones finlandesas que apoyan el desarrollo tecnológico y la innovación se unieron para formar la llamada "Academia de Tecnología de Finlandia". Una de las principales labores de esta Academia ha sido crear e impulsar el "MILLENNIUM TECHNOLOGY PRIZE" o PREMIO MILLENNIUM DE TECNOLOGÍA, premio bienal que se ha otorgado desde el año 2004 y que está dirigido a innovadores que hayan hecho aportes a la mejora de la calidad de vida a través de la tecnología. Ha sido denominado de manera informal como el "Nobel de la Tecnología".
El pasado 13 de junio fueron anunciados los ganadores de la edición 2012, en la que por primera vez dos galardonados compartirán el premio.
En primer término queremos nombrar al finlandés Linus Torvalds, creador del sistema operativo LINUX. Este sistema operativo, basado en y principal exponente de la filosofía del Software Libre, es actualmente uno de los Sistemas Operativos mas utilizados y de mayor crecimiento en el mundo. No deja de ser llamativo el hecho de que todo esto se haya podido llevar a cabo sin el respaldo de una gran empresa o compañía, ya que la idea principal, y que aún subsiste, es permitir a cualquier usuario que lo desee instalar, modificar, mejorar y/o redistribuir el software sin demasiadas limitaciones, y por supuesto de forma principalmente gratuita, por cuanto el las Licencias de Uso del proyecto así lo estipulan. Como usuario de sistemas operativos linux y convencido defensor del software libre, creo que es meritorio este premio porque reconoce que la computación cada vez nos impacta de forma mas profunda, y que se puede crear grandes cambios en base a la libre cooperación, distribución de información y colaboración entre usuarios.
El otro ganador del premio ha sido el Dr. Shinya Yamanaka, pionero en la investigación de células madres, quien desarrollo el proceso para lograr que células ya diferenciadas pudiesen regresar a un estado pluripotente. Es decir, retroceder el proceso en el que una célula indiferenciada comienza a ser una célula de hueso, y devolverla a su estado indiferenciado para que pueda convertirse en una célula de otro tipo. Por supuesto, uno de los aspectos que resaltan de esta labor y que fue tomado en cuenta por la academia es el aspecto ético, ya que con dicho proceso se puede prescindir de las células madres de embriones humanos, porque pueden desarrollarse células a partir de tejidos ya desarrollados en adultos.
Ambos tópicos han sido acreedores este año del premio, y además de saludar la decisión, estamos seguros que por mucho tiempo seguiremos escuchando hablar de la investigación con células madres, y de Linux como alternativa a los sistemas operativos propietarios.
Imagen: The Millennium Prize.




